Estos niños pueden requerir resucitación en el camino (por ejemplo, estado de coma, asfixia severa, ausencia de respiración, ataque convulsivo prolongado) o necesitar la colocación de una férula antes del transporte (por ejemplo, trauma mayor o posible lesión del cuello). Se pueden ver como emergencias de 5 minutos y requieren una llamada al 911.
El personal de estos vehículos de emergencia está formado por técnicos médicos o paramédicos especializados en emergencias. Estos vehículos suelen tener su base en los departamentos de bomberos locales. En los Estados Unidos por lo general pueden ser llamados marcando el número 911 o el 0.
Las unidades móviles de socorro siempre tienen personal capacitado para tratar emergencias, responden más rápidamente y sus servicios suelen ser gratuitos.
Vaya en su automóvil al hospital más próximo que ofrezca servicios de emergencia. Trate de llamar primero por teléfono.
Estas tienen que ver con los niños que deben ser examinados lo antes posible, pero cuyo estado actual es estable. Algunos ejemplos son las intoxicaciones, el sangrado lento controlado por presión, el dolor intenso y convulsiones que hayan cesado. Estas pueden ser consideradas como "emergencias de 20 minutos".
Un automóvil particular es más rápido y menos costoso que una ambulancia.
No salga de casa hasta que conozca la ubicación exacta del hospital adonde va a ir. Mantenga a su hijo enfermo en un asiento de seguridad. Trate de lograr que algún vecino le acompañe. Maneje con cuidado.