La parálisis cerebral, o CP, por sus siglas en inglés, es un término que se usa para describir un grupo de trastornos que causan problemas para usar los músculos y mover el cuerpo. La parálisis cerebral aparece en los primeros años de vida, y en general no empeora con el tiempo. Una persona con parálisis cerebral también puede tener convulsiones, problemas de aprendizaje, retraso mental o problemas de la audición, la vista o del sentido del tacto.
La parálisis cerebral tiene muchas causas posibles. Un problema o daño en el cerebro puede afectar las partes que controlan el movimiento y la postura.
Con frecuencia el daño al cerebro ocurre antes del nacimiento. A veces ocurre durante el parto o poco después del nacimiento. Algunas causas posibles de daño cerebral en el bebé o el niño son:
La parálisis cerebral también puede ocurrir debido a problemas con el desarrollo del cerebro del bebé a comienzos del embarazo. Con frecuencia es difícil darse cuenta de la causa de la parálisis cerebral, y a veces nunca se sabe.
La parálisis cerebral puede ser leve, moderada o severa. Los síntomas varían de una persona a otra, y pueden ir cambiando con el tiempo. Algunos síntomas de parálisis cerebral son:
Este tipo de problemas para controlar los movimientos del cuerpo a veces se llama espasticidad.
La parálisis cerebral se diagnostica durante la infancia o niñez estudiando la historia clínica y los síntomas, y haciendo un examen físico. No hay una prueba específica para detectarla. Con frecuencia, el diagnóstico se realiza descartando otras posibilidades.
Es más difícil saber si su hijo tiene parálisis cerebral durante los primeros 6 meses de vida. Pero cuanto antes reciba tratamiento, mejor será.
Se pueden hacer estudios de imagen del cerebro para buscar una causa, como por ejemplo:
Si se proporciona tratamiento temprano y continuo, se pueden reducir los efectos de la parálisis cerebral. El tratamiento puede consistir en terapia, consejería, medicamentos y equipos de ayuda.
Terapia
Una parte muy importante del tratamiento es la terapia para el movimiento, el habla y las tareas prácticas. Puede consistir de fisioterapia, terapia del habla y terapia ocupacional.
La fisioterapia se usa para entrenar y ejercitar los músculos. Esto ayuda a prevenir la debilitación de los músculos por falta de uso. También ayuda a evitar un problema común y serio llamado contractura. La contractura es cuando los músculos quedan fijos en una posición rígida y anormal. La contractura puede causar problemas del equilibrio y pérdida de las destrezas previas. Los dispositivos de soporte ortopédico también pueden servir de ayuda. A veces hace falta cirugía para alargar los músculos y los tendones.
La terapia del habla ayuda a mejorar el lenguaje y otras actividades que usan la boca, como por ejemplo comer. Se pueden usar técnicas y dispositivos especiales, como computadoras, para ayudar a la comunicación con los demás.
La terapia ocupacional ayuda a la persona que sufre de parálisis cerebral a ser más autosuficiente e independiente. También es bueno que pase tiempo con otros niños que no sufren de parálisis cerebral.
Consejería
La consejería ayuda a los familiares, cuidadores y a la persona que sufre de la parálisis cerebral. Puede ser particularmente útil para reconocer el estrés, la frustración y otras emociones, y para aprender maneras de sobrellevar la enfermedad.
Medicamentos
Su profesional médico le puede recetar medicamentos para tratar los movimientos musculares anormales y ayudar a controlar las convulsiones. Las convulsiones pueden ser un problema serio, dependiendo de dónde ocurran (por ejemplo, en una alberca) y las convulsiones prolongadas, si no se las trata, pueden causar más daño cerebral.
Equipos de ayuda
La cirugía de la vista o el uso de anteojos pueden ayudar con la bizquera y los problemas de visión. Los audífonos pueden ayudar con frecuencia a aliviar los problemas de audición.
Con frecuencia, la persona que sufre de parálisis cerebral necesita ayuda para realizar movimientos y transportarse. Esto dependerá de la gravedad de sus problemas motrices. Por ejemplo, es posible que tenga que usar andadores, sillas de rueda o dispositivos para ayudar a mantener la posición correcta.
Programas educativos
Si su hijo tiene 3 años de edad o menos, pregúntele a su profesional médico sobre los programas de intervención temprana (EIP, por sus siglas en inglés). Muchos estados ofrecen estos programas para niños de 0 a 3 años de edad que sufren de parálisis cerebral. Algunos estados también ofrecen clases de educación especial para niños de 3 a 5 años de edad que tienen necesidades especiales.
Si su hijo está en edad escolar, averigüe sobre clases de educación especial y los Planes de Educación Individual (IEP, por sus siglas en inglés). Averigüe qué servicios especiales pueden ofrecerse para su caso. Las escuelas locales pueden llegar a ofrecer servicios de fisioterapia, terapia ocupacional o terapia del habla.
La parálisis cerebral no se puede curar, pero en general no empeora con el tiempo. El tratamiento puede ayudar a enseñar destrezas que mejorarán la vida cotidiana.
No se olvide de darle todos los medicamentos recetados por el profesional médico.
Haga lo posible para ayudar a que la persona con parálisis cerebral supere las barreras de aprendizaje y pueda llevar una vida plena. Para lograrlo, colabore con el equipo de respaldo formado por profesionales médicos, terapeutas, trabajadores sociales y otros.
Averigüe por grupos que le pueden brindar más información y ayuda. Uno de los recursos es:
Unión para la Parálisis Cerebral (United Cerebral Palsy)
Teléfono: (800) 872-5827
Sitio Web: http://www.ucp.org
Para obtener más información, consulte con su profesional médico y las agencias locales que se dedican a los discapacitados.
Para evitar algunas de las causas de parálisis cerebral:
Consulte con su profesional médico sobre otras precauciones a tomar antes o durante el embarazo.